La fecundación

 

Para tener más claro cómo se producen la formación y desarrollo de la semilla y el fruto se dará una pequeña explicación.

 

Todas las plantas con flor poseen estructuras reproductivas de ambos sexos. La parte masculina está compuesta por los granos de polen contenidos en las anteras y la femenina por el óvulo que se encuentra en el interior del ovario de la flor.

La fecundación es la unión de la gameta masculina, llamada anterozoide, con la gameta femenina, denominada oósfera, la cual se encuentra en el ovario de la flor. Como estas dos células son haploides, su unión dará origen a un embrión diploide que se encuentra dentro de la semilla.

Pero, en las plantas, la fecundación es algo más compleja, ya que este embrión -como los de todos los organismos- necesita de sustancias de reserva para desarrollarse. Pero, diferencia de los animales, las sustancias de reserva que lo nutren no provienen de la "madre" sino que deberán estar contenidas en la misma semilla.

Esquema de las estructuras masculinas y femeninas de la flor.

 

Entonces cómo es el proceso de fecundación?

En las plantas con flor, podemos reconocer estructuras masculinas y femeninas. El grano de polen (que se encuentra e las anteras de las flores) posee las gametas masculinas. Estas gametas deberán llegar hasta las estructuras femeninas de la misma u de otra flor para dar lugar al embrión.

 

 

Para alcanzar la gameta femenina (oósfera), el grano de polen primero se deposita en el estigma y luego avanza hasta la parte inferior del carpelo (a través de un tubo que él mismo genera llamado tubo polínico) hasta llegar a la oósfera.

En el grano de polen existen dos tipos de células: la vegetativa, cuyo núcleo gobernará el crecimiento del tubo polínico, y otra muy pequeña, la generativa, la cual se dividirá para producir dos gametas masculinas. El tubo polínico crece atravesando el estigma y el estilo, llevando en su extremidad el núcleo de la célula vegetativa, seguido por el núcleo de la célula generativa.

El crecimiento del tubo continúa por el estilo, nutriéndose a expensas de sus tejidos, y dirigiéndose al ovario. Luego prosigue por las paredes del ovario hasta llegar al óvulo.

 

 

 

En las plantas, el óvulo está formado por siete células, de las cuales las más importantes son la gameta femenina (oósfera) y otra célula de mayor tamaño que contiene dos núcleos llamados núcleos polares. (FOTO ovario)

Cuando el tubo polínico llega hasta el óvulo, uno de los gametos masculinos se fusiona con la oósfera para dar la cigota (diploide), a partir de la cual se formará luego el embrión por sucesivas mitosis; mientras que el otro gameto se une con los núcleos polares para dar la célula madre del endosperma (triploide). A partir de esta célula, también por mitosis, se formará el endosperma, tejido que almacena las sustancias de reserva de la semilla.

 

 

El resultado final de la fecundación en las plantas es la obtención de la semilla, la cual contiene al embrión y a las sustancias de reserva. Si querés saber como sigue consultá la página de la semilla y el embrión de mono y dicotiledóneas...

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